El presidente, Andrés Manuel López Obrador, consideró este miércoles que la polémica reforma a la Ley del Banco de México se ha “exagerado”, aunque aplaudió que se haya aplazado su discusión en la Cámara de Diputados con el fin de lograr consenso.

“Fue buena la decisión que tomaron los legisladores porque da tiempo a recoger los sentimientos y los puntos de vista de todos. Y da tiempo también a informarle al pueblo”, subrayó el mandatario en la conferencia matutina desde Palacio Nacional.

Pero agregó que “a veces, por desconocimiento, se exagera”. Y puntualizó: “Se hablaba por ejemplo de una afectación a la autonomía del Banco de México, y se me hace una exageración”.

Según dijo, “se quiere y se busca” que la gente que tiene “pocos dólares” los pueda cambiar y se les pague lo “justo” y a “mejor precio”.

La norma, aprobada en el Senado y en discusión en la Cámara de Diputados, obligaría al banco central a comprar dólares en efectivo que el sistema financiero no puede repatriar, algo a lo que se oponen las instituciones financieras por considerar que facilitaría el lavado de dinero.

Sobre el tema, López Obrador consideró que hay “formas” para evitar el lavado de dinero y reiteró que es bueno que se analice esta reforma con “objetividad” y sin “dogmatismos”.

“Los financieros, con todo respeto, son muy dogmáticos”, subrayó, y lamentó que hasta organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) opinaran del tema.

“Que se analice y actúe en beneficio del pueblo pero sin perjudicar a ninguna institución. Desde luego hay que respetar la autonomía del Banco de México, pero tampoco exagerar”, continuó el mandatario. Y habló de una “subordinación” que “se daba y se sigue dando” hacia organismos internacionales.

Las críticas a la reforma

La polémica reforma ha cosechado críticas de instituciones financieras, empresarios, agencias calificadoras e incluso de organismo internacionales.

Este lunes, antes de que se aplazara la discusión en el Congreso mexicano, la calificadora Moody’s consideró “negativa” la posible modificación a la Ley del Banco de México.

“Si se aprueba como se ha presentado, la reforma sería crédito negativo para el soberano porque infringiría en la autonomía del banco central. Además, la medida podría debilitar el cumplimiento de los estándares internacionales contra el lavado de dinero”, señaló en un reporte.