El papa Francisco aceptó este martes la renuncia como obispo de la Diócesis de Ciudad Victoria presentada por Antonio González Sánchez, que hace unos meses generó controversia al asegurar durante una ceremonia religiosa que el uso de la mascarilla para protegerse del coronavirus equivale a “no confiar en Dios”.

Monseñor Sánchez (78) renunció a su cargo dos años antes de la edad límite. La decisión fue dada a conocer por la oficina de prensa de la Santa Sede, aunque no se especificó las razones.

En febrero pasado, Sánchez indicó en una ceremonia que aunque reconoce que el uso del tapabocas es necesario para evitar la propagación del Covid-19, considera que su uso pone en duda la confianza que se tiene en Dios.

Al comienzo de la pandemia, Francisco se resistía al uso del barbijo. Sin embargo, se convirtió en su defensor, cumpliendo con la obligación de usarlo tanto en lugares cerrados como al aire libre en todo el territorio italiano.

“Si todos como buenos ciudadanos cumplimos con las disposiciones de las autoridades, esto será una ayuda para terminar con esta pandemia”, explicó el pontífice el año pasado.

Con información de AFP.