Catorce años después del derrumbe en una mina de carbón en el noreste de México, que causó 65 trabajadores muertos, el gobierno mexicano anunció que rescatará los cuerpos, aunque para los expertos se trata de una especie de "misión imposible"

Para algunos analistas, en su afán por cumplir una promesa formulada por el presidente Andrés López Obrador, el gobierno se echó a los hombros una tarea que probablemente no podrá hacer realidad

La mina Pasta de Conchos explotó el 19 de febrero de 2006 en Nueva Rosita, estado de Coahuila, a consecuencia de una fuga de gas, en lo que se perfila como una de las peores catástrofes en la historia de la industria extractiva mexicana

López Obrador se comprometió durante su campaña con los deudos de los mineros fallecidos a devolverles los cuerpos para darles sepultura

En mayo de 2019, durante una gira por el estado occidental de Nayarit, López Obrador anunció el inicio de la operación de rescate, que estaría a cargo de la ministra del Trabajo, Luisa Alcalde y de personal del Servicio Geológico Mexicano

El ministerio del Trabajo había revelado la existencia estudios técnicos que demuestran la factibilidad del rescate con apoyo de especialistas extranjeros, pero ahora López Obrador anunció que la responsable será la empresa gubernamental Comisión Federal de Electricidad (CFE)

Algunos científicos consideran que no hay garantías de encontrar restos para sepultar, pues estarían ya totalmente descompuestos debido a la composición química del subsuelo de la mina y al tiempo transcurrido

El gobierno anunció además que levantará un mausoleo en memoria de las víctimas e indemnizar con 3,7 millones de pesos a cada familia (180.000 dólares)

En total, se calcula que el costo del rescate, que duraría unos 3 años, sería de unos 75 millones de dólares. A cambio, la CFE podrá disponer del carbón que se obtenga para generar electricidad

A despecho lo que piensan los entendidos, el viceministro de Derechos Humanos, Alejandro Encinas, señaló que "es viable el rescate", de acuerdo con el análisis de expertos consultados por el gobierno y que "por supuesto se tendrán que tomar las medidas y previsiones en materia de seguridad"

Sin embargo, prevalece un gran escepticismo tanto en medios políticos como entre algunos expertos sobre si será posible hallar los cuerpos

"Dicen los propios científicos que sería imposible recuperar los cuerpos de las víctimas", señaló en febrero pasado el diputado Marcelo Torres, del opositor Partido Acción Nacional (PAN, derecha), al darse a conocer el plan de rescate de los mineros

"Mi respeto a los familiares de las víctimas de estos hechos, pero me parece que va a ser una misión muy difícil. No obstante, es la forma en que el presidente quiere vender espejitos a los ciudadanos. Están pensando en las próximas elecciones y no en las próximas generaciones", indicó

El ex ministro del Trabajo, Javier Lozano, consideró que, "de acuerdo con evidencias científicas resulta extremadamente peligroso desarrollar cualquier actividad humana en la mina Pasta de Conchos"

"El ingreso de personas ante actuales circunstancias compromete su seguridad e higiene, así como su integridad física por lo que es contundentemente desaconsejable", señaló el ministro, que trabajó en el gabinete del presidente Felipe Calderón (2006-2012)

Un dictamen sobre el tema emitido el 5 de octubre de 2007 por el Foro Consultivo Científico y Tecnológico, tras cuatro meses de investigación, arrojó que "el ingreso de personas a la mina, para cualquier actividad, compromete su seguridad e higiene, su integridad física, y es contundentemente desaconsejable"

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) investigó el accidente y llegó a la conclusión de que la mina de carbón no cumplía los requerimientos de seguridad e higiene establecidos en la ley

Además, encontró "omisiones" de algunas autoridades encargadas de verificar que la operación de esas instalaciones se ajustara a lo indicado en la legislación vigente.