El ente regulador del Reino Unido dijo este miércoles que las personas con “antecedentes importantes” de alergia no deberían aplicarse la vacuna contra el coronavirus de Pfizer-BioNTech, mientras investiga posibles reacciones adversas en dos personas durante el primer día de vacunación masiva contra la enfermedad en el país.

El profesor Stephen Powis, director médico nacional del sistema de salud pública británico, manifestó que las autoridades emitieron este alerta sobre la base de una recomendación de la Agencia Reguladora de Productos Médicos y de Salud (MHRA), el ente regulador del Reino Unido.

Ya comenzaron a aplicar la vacuna contra el coronavirus en el Reino Unido.

“Como es común con las nuevas vacunas, el MHRA ha recomendado, por precaución, que las personas con antecedentes importantes de reacciones alérgicas no reciban esta vacuna luego de que dos personas con antecedentes importantes de reacciones alérgicas respondieran ayer de manera adversa”, dijo Powis en un comunicado, quien agregó: “Ambas se están recuperando bien”.

Más temprano, la doctora June Raine, directora de la MHRA, reveló los dos casos de reacciones adversas al testificar ante una comisión del Parlamento británico. “Estamos investigando dos informes de reacciones alérgicas. Sabemos, a partir de los extensos ensayos clínicos, que esta no era una característica de la vacuna”, expresó.

El Reino Unido comenzó este martes a vacunar a adultos mayores y a trabajadores de la salud con la vacuna desarrollada por la farmacéutica estadounidense Pfizer y la alemana BioNTech, la primera campaña de vacunación masiva contra el coronavirus en Occidente.

La vacuna de Pfizer/BioNTech se administra en dos dosis, con 21 días de diferencia. Las personas mayores de 80 años, sus cuidadores y el personal sanitario fueron los primeros designados para ser vacunados.

El país ha recibido unas 800.000 dosis de la vacuna en el primer lote de un pedido total de 40 millones que debe ir llegando progresivamente en los próximos meses.

Pfizer afirmó que el MHRA les había informado de las reacciones alérgicas, pero que durante los ensayos clínicos de fase 3 en más de 40.000 personas, la vacuna fue “generalmente bien tolerada, sin que se hayan registrado problemas de seguridad graves”.