Las autoridades del Congreso de Estados Unidos cerraron este miércoles el edificio y suspendieron la sesión de ambas cámaras en las que se debía certificar la victoria presidencial de Joe Biden, luego que miles de simpatizantes del mandatario saliente Donald Trump rompieran el cerco de seguridad y tomaran las escalinatas y la entrada del Capitolio.

Los manifestantes derribaron las barricadas metálicas al pie de las escalinatas del Capitolio y enfrentaron a policías con equipo antimotines. Algunos trataron de pasar y se vio a agentes que lanzaban aerosol irritante para contener a la multitud.

La irrupción de los fanáticos sucedió mientras un grupo de legisladores republicanos aliados de Trump intentaban obstaculizar la certificación tradicional del voto del Colegio Electoral, que eligió al opositor Biden como el próximo presidente.

Sin embargo, Trump sigue sin reconocer su derrota y alentó las protestas en contra de la certificación del triunfo demócrata.

A raíz de los disturbios que se viven fuera del edificio, la alcaldesa demócrata de la ciudad de Washington, Muriel Elizabeth Bowser, decretó que en la capital del país del norte regirá un toque de queda a partir de las 18.

Donald Trump se refirió sobre los incidentes

Trump pidió a los manifestantes que ingresaron al Capitolio que “permanezcan en paz” y “sin violencia”.

“Pido a todos en el Capitolio de Estados Unidos que permanezcan en paz. ¡Sin violencia!”, escribió a través de su cuenta de Twitter, en la que pidió “recordar” que el Partido Republicano es el partido “de la ley y el orden”.

De forma paralela, pidió “respetar la ley” y a los agentes de Policía. Minutos antes había pedido “apoyo” para la Policía del Capitolio y las fuerzas de seguridad estadounidenses. “Realmente están del lado de nuestro país”, señaló en la red social, urgiendo a los manifestantes a mantenerse “en paz”.